martes, 26 de febrero de 2019

CAMBIO SEMÁNTICO

Las palabras de una lengua están en continuo cambio, a veces parece inapreciable, pero se mueven. Por ejemplo, del latín al castellano el léxico sufrió una evolución fonética, pero también semántica. De este modo, palabras que en latín tenían un significado concreto en castellano pasaron a tener otro relacionado, o no, con el primitivo.

Los factores que explican los cambios semánticos son variados y complejos. Se suelen agrupar según su clase: causas históricos, psicológicos, lingüísticas y sociales.

En resumen, son procesos bastante lógicos, todo se reduce a que: o bien se amplía el significado de la palabra, o bien se limita o , y es el cambio más profundo, se cambia, y lo que designaba a una cosa pasa a designar otra.

1. Cambios por extensión [factores sociales e históricos].

Por ejemplo, la palabra latina passer significa “gorrión”, pero dio pájaro, ampliando su significado. Lo mismo sucedió con palabras como caballo que en su origen, sólo significaba caballo de trabajo o dinero que era una tipo concreto de moneda y ha pasado a ser un término genérico.

2. Cambios por restricción [factores sociales e históricos].

Es lo que sucedió con la palabra labrar  “cultivar la tierra” que procede del latín laborare en un principio significa “trabajar”. O con colgar que significaba “colocar”, como su doblete, y ahora sólo significa “suspender”.

Este proceso de restricción de significado ha propiciado la existencia de los dobletes léxicos, es decir, con variaciones fonéticas se conservan las dos palabras una con el significado originario y otra con el especializado (normalmente porque uno de ellos es un cultismo que se ha incorporado al idioma más tarde). Ejemplos:

  1. concilio/concejo
  2. estricto/estrecho
  3. plano/ llano
  4. operar/obrar
  5. rápido/raudo

3. Cambios por sustitución [Factores psicológicos y lingüísticos].

Consisten en que una palabra pasa a designar algo totalmente diferente de lo que en un principio significaba. Bárbaro originariamente significaba “extranjero”. Hoy quiere decir `salvaje, cruel´. A veces el nombre de una cosa es sustituido por el nombre de otra cosa por la semejanza o la relación  que el hablante establece entre ellas. Con todo ello, una palabra adquiere nuevos significados y se produce así el fenómeno de la polisemia.

En los cambios semánticos por sustitución están motivados por factores sociales, psicológicos y lingüísticos y se realizan mediante recursos expresivos  como: la metáfora, la metonimia, la elipsis, la etimología popular y el eufemismo.

Metáfora [Factores lingüísticos]: Una palabra de significado A adopta un significado B en virtud de su semejanza con A, por ejemplo la falda de la montaña que se refiere a la parte baja de la montaña, que tiene forma de falda y que además por situación estaría situada (como la prenda de vestir) después del tronco (el resto de la montaña, que por cierto también tiene pico. Más ejemplos:
 Hoja de papel, ojo de la cerradura,  cuello de botella,  pie de lámpara, boca del metro, ser un manitas, un lince, un burro…, tren de vida,  hilo de discusión, ríos de tinta, ríos de sangre, pirata informático, navegar (internet)

Metonimia [Factores lingüísticos]: La relación entre los términos se apoya en la contigüidad de las realidades que designa cada uno de ellos. Esta contigüidad puede ser del tipo “la parte por el todo” (Deja ver tu cara por aquí), “el objeto por el usuario” (Los taxis están en huelga), etcétera. Ejemplos:
Un rioja,  el guitarra, el botones, cabezas de ganado,  un kleenex, un colacao, lío de faldas, fuga de cerebros, el espada (torero), etc.

La elipsis [Factores lingüísticos]: Normalmente se trata de sintagmas con estructura [sustantivo + adjetivo] en los que el adjetivo se asocia a la realidad referida y pasa a nombrarla en sustitución del otro termino (en el fondo es un proceso de economía lingüística, acortar los términos). Por ejemplo: cigarro puro que es el cigarro sin papel pasó directamente a puro (aunque hoy día como sabemos subsisten ambos términos); o tarjeta postal se reduce a postal.

Eufemismo y Tabú [Factores lingüísticos]: Los tabúes son las palabras que hacen referencia a temas estigmatizados por una cultura y, por tanto, son consideradas de mal gusto. Suelen referirse a cinco temas fundamentales: el sexo, lo escatológico, el mundo laboral y de la economía, la muerte y la enfermedad, la religión y lo sobrenatural. Los eufemismos sustituyen a la palabra tabú por otro término no está estigmatizado. Así, mucha gente utiliza los eufemismos partes íntimas por órganos sexuales; hacer aguas mayores por defecar; pasar a mejor vida por morir; o el maligno por el Diablo. Otros ejemplos:

  1. Ciego > invidente
  2. Loco > demente
  3. Cáncer> enfermedad terminal
  4. Manicomio > clínica psiquiátrica
  5. Mendigo > indigente
  6. Criada > empleada del hogar, asistenta,
  7. Mear > orinar

La etimología popular (en la mayoría de los casos se trata de palabras no aceptadas en la norma por ser vulgarismos) [Factores sociales]: Puede producir un cambio tanto en la forma como en el significado de la palabra al relacionarla erróneamente con otro término semejante en la forma: destornillarse de risa por desternillarse de risa. Mas ejemplos:

Albóndiga > álmondiga
Croqueta> cocreta

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