domingo, 4 de noviembre de 2018

ENTREVISTA A UN MILITAR DE GRADUACIÓN BRIGADA

Vamos a realizar una entrevista a un militar de graduación Brigada, destinado en Melilla y con experiencia en misiones internacionales.

- Rocío: Buenos días Antonio.

- Antonio: Buenos días Rocío.

1. ¿Desde cuándo es militar?
Pues ingresé en el Ejército en 1989, en septiembre , como Soldado de Reemplazo. En esas fechas tenía 21 años y aunque mi reemplazo se presentó en el 1986, para alistarse a filas, yo, por motivos de estudios, lo demoré hasta esa fecha.

2. ¿Siempre tuvo claro que quería ser militar?
Pues lo cierto es que era una profesión que me gustaba, de hecho, en 1986, cuándo cumplí los 18 años, quise echar la documentación para presentarme como Voluntario Especial (que era como se conocía a los Soldados profesionales) en la COE (Cuerpo de Operaciones Especiales), que se encontraba en Alicante, pero mis padres me insistieron en que no dejara mis estudios, y que una vez los finalizase, hiciera lo que más me gustase.

Gracias a ellos, hoy tengo finalizados mis estudios como Técnico Superior en Electrónica Industrial y Robótica.

Finalmente, en mayo de 1990, eché esos papeles, e ingresé en la Brigada Paracaidista como CLP (Caballero Legionario Paracaidista), y fue donde realmente me di cuenta que esa quería que fuese mi profesión.

3. ¿Cómo fueron sus primeros pasos en esa Unidad?
Pues como ya he comentado, mi entrada en el Ejército fue en sep del 89 en una Unidad que antes se denominaba “Parque de Artillería”, en Melilla, actualmente ULOG-24 (núcleo B). Allí mi destino fue en un taller de electrónica reparando emisoras de radio, (aprovechando mis estudios como electrónico), hasta finales de mayo de 1990, que fue cuando me marché a Murcia, a realizar el curso paracaidista, y que si lo superaba, pasaría a formar parte de esa Unidad.

Mis primeros pasos en la Brigada, fueron en el Batallón de Instrucción Paracaidista, en Murcia, como ya he comentado, y tras el periodo de instrucción básica y tras realizar el curso de paracaidista, me destinaron en el Batallón Mixto de Ingenieros paracaidistas en Alcalá de Henares, en Madrid.

La verdad es que el cambio de estar destinado en Melilla, en una Unidad Logística, a estar destinado en esta nueva Unidad, fue radical. Pasé de tener una vida relajada, sentado en mi taller reparando radios, a estar en una unidad en la que igual a las 05;00 de la madrugada, te tocaban una alerta, cogías tu equipo de combate con tu mochila, te llevaban a la base aérea de Torrejón de Ardoz, te subían a un avión militar y a los 30 minutos te estaban lanzando en paracaídas, para posteriormente realizar una “pateada” de 30 ó 40 kilómetros, hasta regresar a la Base.

Menudos años ! Jajaja.

4. ¿Qué cambios encontró al salir de su ciudad?.
Pues como bien dices Rocío, una aventura !.

Acostumbrado a esperar mi COA, siempre a la misma hora en el mismo lugar, para recorrer los escasos kilómetros que me separaban de casa, donde acababa cada noche, al calor de mi hogar, donde mi madre siempre estaba pendiente de mis comidas, mi ropa, ect., a estar viviendo dentro de un cuartel en el que como ya te he comentado, en cualquier momento te podían activar, y ya no digamos cuando salía un fin de semana y me cogía el cercanías para ir a visitar Madrid (que la tenía muy cerca). Era como si sacase un pez de mi pecera de 60 litros y lo echase a un estanque de miles de litros.

Aunque esa sensación duró solo los dos o tres primeros meses.

5. ¿Estaban contentos sus padres de su decisión?
Pues el que me hiciera militar lo asumieron bien, lo que peor llevaron fue el hecho de que me hiciera paracaidista y que me fuese destinado a Madrid. Ellos quizás pensaban que un día me cansaría y dejaría esa aventura, y centraría mi profesión en mis estudios como electrónico, que era algo que también me apasionaba, sin embargo con el tiempo me fui dando cuenta de que realmente quería ser militar y ellos se fueron dando cuenta de que realmente me sentía a gusto e integrado en esa profesión.

6. ¿Era el Ejército lo que usted esperaba?.
Pues para mí era eso, una aventura, en la que te exigían mucho físicamente, en el que cada pequeña Unidad es como una familia, y donde te enseñaban cosas que serviría para defender a tu país y al resto de ciudadanos. Era como ser policía, pero a un nivel algo más elevado, a un nivel internacional, dónde podría servir para ayudar a aquellas personas que lo necesitasen y donde otros cuerpos de seguridad no podían llegar.

No sé, era una sensación como que eso era lo mejor, servir y ayudar.



7. Como hemos dicho al principio, estuvo en varias misiones y tiene mucha experiencia, ¿cuál fue la primera?

Bueno, yo realmente, no calificaría a nadie como con experiencia en misiones internacionales, porque cada misión te presenta características distintas a la anterior, en países diferentes, incluso siendo en el mismo país, todo puede cambiar.

Mi primera misión fue en el año 1991, a primeros de mayo, y fue en el Kurdistán, en una pequeña localidad del norte de Irak llamada Zaho.

8. ¿En qué consistía su trabajo en esa misión?
Pues esta era la primera misión que realizaba España dentro de una coalición con otros países (en este caso EEUU, Francia e Italia), y nuestro cometido era saltar en paracaídas en unos montes en los que los kurdos se habían refugiado huyendo de los ataques de Sadam Hussein (presidente de Irak en esa época y que no quería a los kurdos en el norte de Irak). Nosotros, teníamos que recogerlos de los montes y darles seguridad para que volviesen a sus aldeas.

Les llevábamos ropas, agua, comida y otros artículos que debíamos transportar en nuestras mochilas cuando saltábamos. Fue muy interesante y bonito ver como esas personas tan necesitadas veían en nosotros una seguridad y una ayuda importantísima para sus vidas.

9. ¿Cambió su idea del Ejército tras esa misión o reforzó aún más su idea?
La verdad es que era la primera vez que participábamos en una misión de ese tipo, y desde luego te das cuenta que todas esas marchas de endurecimiento, todas esas cargas excesivas en tu mochila cuando haces esa marchas, el trabajar a cualquier hora con cualquier tipo de inclemencia climatológica, y otras muchas misiones que realizábamos en Alcalá de Henares cuando hacíamos nuestra instrucción y adiestramiento en el día a día, ahora nos ayudaba a llevar a cabo esta misión sin que supusiera ningún esfuerzo que no hayamos realizado anteriormente, dando sentido a frases e ideales como “Cuanto más sudor en tiempo de paz, menos sangre en tiempo de guerra”.

Yo creo que reforzó mi idea de lo que era el ejército y sus cometidos, de hecho tras esa misión, fue cuando decidí que quería ir a la Academia Militar y ser militar de carrera.

10. ¿Cuándo realizó su siguiente misión?,
De la misión del Kurdistán regresamos a finales de junio (fue una misión corta, comparada con otras que duraron 7 u 8 meses), y prácticamente sin darnos cuenta nos vimos embarcados en una nueva misión.

A mediados de 1992, en agosto aproximadamente, se ordena al Tercio Gran Capitán de La Legión, de aquí de Melilla, organizar un contingente para desplegarse con los Cascos Azules en Bosnia y Herzegobina.

Por aquellas fechas, la Legión era una Unidad formada por solo Infantes (Soldados y Mandos del arma de Infantería), y para completar ese contingente, necesitaba personal de otras armas que les diese los apoyos necesarios, como Ingenieros (Zapadores y Transmisiones), Apoyos Logísticos y otros. Ahí es dónde de nuevo entrábamos nosotros, de manera que junto con el Tercio, se desplegó un número importante de paracaidistas, así que en noviembre de 1992, nos desplegamos en Bosnia como Cascos Azules para prestar ayuda humanitaria a los más desfavorecidos. Esta misión fue bastante dura.

En esta misión me dieron mi primera condecoración.

De esta misión regresé en mayo del 1993 y una vez en España, mi primer objetivo era presentarme a la Academia Militar, y en septiembre de ese año, aprobé para ingresar en la Academia General Militar y aprobé para ingresar en la Academia General Básica de Suboficiales.

Opté por ingresar en la de Suboficiales, porque eran tres años de academia y no cinco como en la de la General, (por esas fechas tenía 25 años y en diciembre cumpliría 26).

11. ¿En cuántas otras misiones ha estado?
Pues en julio de 1996, salí de Sargento de la academia militar y me fui destinado a la Brigada Aerotransportable, en Pontevedra (Galicia), donde estuve hasta en año 2001.

Estando allí volví en dos ocasiones más a Bosnia, una en 1997, en Metkovich (Croacia) y en 1999, en Jablaniça (Servia),

En 2001, pedí destino y pude venir destinado al Regimiento de Ingenieros nº 8, y en 2002, volvimos a Bosnia, a Mostar (Croacia), en una nueva misión.

En 2012, ascendí a Brigada y me destinaron a la Academia de Ingenieros del Ejército como profesor de explosivos y en 2015, volví a coger destino en Melilla.

Mi última misión, ha sido en Irak, desde el mes de noviembre de 2016, hasta el mes de mayo de 2017, como Jefe del Equipo de limpieza de rutas (de artefactos explosivos improvisados).


12. ¿Nos ha nombrado varios destinos en los que ha estado, ¿cuál diría usted que ha sido el que más le ha “marcado” en su profesión?
Pues creo que mi destino en la Brigada Paracaidista ha sido el que más me ha marcado. Puede que sea porque en la edad que me pillaba era cuando más he disfrutado de la aventura, puede que sea porque el nivel de exigencia física y mental era tan alto que te marca para toda la vida. Yo siempre he dicho que en esa Unidad es donde me enseñaron a ser militar y a amar aún más mi profesión.

13. Cómo profesor de la Academia de Ingenieros, ¿qué asignaturas impartía?
Daba clases a los Sargentos Alumnos que en ese mes de junio saldrían como Sargentos y a los Alféreces Alumnos que en junio saldrían como Tenientes, y las asignaturas que les daba eran la de Explosivos (teóricas y prácticas), Identificación de Minas y Municiones, e Identificación y desactivación de Artefactos Explosivos improvisados.

14. ¿Cree que su especialidad en su profesión es de mayor riesgo que otras profesiones?.
No, para nada, Creo que cada uno se instruye y se adiestra para estar preparado en las exigencias que puede demandare su profesión o su especialidad.

Al igual que un bombero se prepara para manejarse en un incendio como pez en el agua (comparado con cualquiera de nosotros), o un Policía o Guardia civil en su lucha diaria, nosotros nos preparamos en el día a día, para cuando se nos pida actuar, estar preparados.

Po ejemplo, un pescador que lleva una vida durísima en la mar y que por muy profesional que sea o por mucha experiencia que tenga, ante una mala mar con oleajes de esos que vemos en televisión y que surgen cuando nadie lo espera, corre un peligro ante el que ni siquiera puede preparase.

Existen muchas profesiones que corren grandes riesgos y que ni tan siquiera los profesionales con gran experiencia, pueden verse libres de ellos.

Fíjate cuántos accidentes sufren los pobres mineros.

En mi profesión es importantísima la instrucción y el adiestramiento diario (pero como en muchas profesiones que tengan riesgos).

15. Antes nos ha comentado que en su misión en Kurdistán, le dieron su primera medalla, ¿cuántas tiene?.
Pues sí, allí me dieron mi primera Cruz al Mérito Militar.

Actualmente tengo:

4 Cruces al Mérito Militar con distintivo Blanco.

3 Medallas OTAN

Medalla de la ONU

Cruz de San Hermenegildo (20 años de servicio)

Encomienda de San Hermenegildo (25 años de servicio)

Cruz del Mérito Militar de E.E.U.U.


16. ¿Qué cree que opina su familia sobre su profesión y de sus misiones?
Pues exactamente no lo sé, solo espero que se sientan orgullosos de mí.

2 comentarios:

  1. Completa y muy buena entrevista.
    Aveces no entendemos la labor de estos profesionales, pero cuando se les necesita, no escatiman en prestarnos su ayuda.
    (o si no, preguntar a todos los que reclaman a la UME, por ejemplo)

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  2. Sí, estoy de acuerdo con tu comentario.
    Sobretodo en aquellos paises en los que hay tanta injusticia y ellos dan estabilidad.
    Hay muchas guerras injustas en la que con solo su presencia, hacen que se resuelvan muchos problemas.

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